¿CÓMO TERMINA OPERACIONES UNA EMPRESA?

Normalmente leemos cómo abrir una empresa, y todo el proceso que ello implica, pero muy pocas veces pensamos en cerrar una y lo simple o complejo que puede ser.

Cuando se toma la decisión de cerrar una empresa de forma definitiva implica más que “dejar de abrir el local o negocio”, ya que existen obligaciones que deben cumplir los ciudadanos antes de hacer un cierre definitivo.

Para evitar problemas con autoridades fiscales o cualquier otra autoridad gubernamental, se debe tener en cuenta lo siguiente:

1. El primer paso es fundamental, los socios, empresarios o relativos competentes, deben realizar la asamblea de disolución (acto jurídico en donde la sociedad suspende el desarrollo de su actividad social y entra en el proceso para finiquitar su operación y llegar a la liquidación final)¸ y posteriormente la asamblea de liquidación.

2. Posteriormente, el o los representantes deben acudir a tramitar la “baja” en el Servicio de Administración Tributaria respectivo.

3. Después de la liquidación y la notificación ante el SAT, es importante notificar al Seguro Social para tramitar la baja en el registro patronal.

4. En la asamblea, la sociedad debe nombrar a un “liquidador”, que tendrá estas funciones:

Terminar con los negocios pendientes de la sociedad.

Vender los activos.

Liquidar a los empleados.

Pagar deudas con proveedores y los créditos que la empresa tenga.

Pagar los impuestos pendientes y las cuotas obrero-patronales.

En caso de que sobre algún remanente, hacer el reintegro a los socios el importe de su aportación a valor actual.

5. El trámite se debe inscribir en el Registro Público de Comercio – (se encarga de brindar seguridad y certeza jurídica a través de la publicidad de los actos jurídicos mercantiles relacionados con los comerciantes y que conforme a la ley, lo requieran para surtir efectos contra terceros) -.

6. Cuando se decide finalizar las operaciones de cualquier empresa, es se suma importancia, notificar directamente a los proveedores y clientes, con certeza y precisión.

El 25 de julio de 2018 en el ordenamiento jurídico de nuestro país se reformaron disposiciones de la Ley General de Sociedades Mercantiles, las cuales ahora permiten un procedimiento simplificado de disolución y liquidación para las empresas.

Este nuevo procedimiento tiene como beneficios:

  • Es sencillo y sin costo, ya que se realiza en línea.
  • Disminuye los tiempos.
  • Se realiza en un solo sistema informático.
  • Es seguro y con certeza jurídica.
  • Reduce las cargas corporativas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.